viernes, 21 de abril de 1989

Game Boy / Game Boy Color

Originalmente escrito en 9-3-2017.

Vivimos en una época donde la POTENCIA está en boca de todos, como si fuese la única cosa importante,
usada como argumento absoluto a cualquier disputa, creyendo que lo más potente siempre ganará.
(Porque lo importante en videojuegos es que una empresa venda más que otras, ¿Verdad?).

Pero lo cierto es, que en la historia de esta industria, el cacharro más exitoso no suele ser el más potente de su generación, hay factores más importantes.
Wii
fue un mayor éxito que PS3 y Xbox 360, PS2 vendió más que Gamecube y Xbox, y NES siempre estuvo por encima de Master System.

Y si hay una consola que, no sólo triunfó a pesar de su inferioridad,
si no que dominó a la competencia de un modo jamás visto de nuevo,
esa es Game Boy.





Game Boy fue creada gracias a, en parte, Gunpei Yokoi. Este hombre hoy en día conocido por producir juegos como Metroid o Kid Icarus junto al estudio R&D1, pero sus aportes en cuanto a hardware son también importantes.

Y es que es a Gunpei a quien debemos agradecer cosas como las Game & Watch, esos juguetes electrónicos con pantallas LCD que contenían juegos simples y que fueron el primer producto de Nintendo en ser exitoso. Fue quien ayudó a la aprobación (Pues consiguió llamar la atención de Yamauchi para escuchar las ideas de Miyamoto) para crear Donkey Kong, el arcade que puso a Nintendo en la escena arcade. Fue quien propuso la idea de que Mario Bros fuera multijugador (precisamente la cosa más llamativa del título arcade), tal vez ocasionando de manera indirecta la creación de Luigi.

Gunpei junto a Masayuki Uemura renovaron las antiguas pistolas de juguete para hacer el Zapper, capaz de funcionar con televisores de la época (En vez de usar una bombilla apuntando a una pared).

El Duck Hunt original. Tecnológicamente simple, pero realmente ingenioso.

Pero más aún allá, Gunpei fue quien creo la cruceta (o D-Pad, o como quieras llamarla), parte existencial de cualquier mando hoy día, incluso fuera del mundo de las consolas. Era un hombre con un sentido especial para usar tecnología ya no tan moderna, darle un giro, y crear algo nuevo, a lo que llamaba "Pensamiento lateral con tecnología marchita" en un libro que escribió titulado "Yokoi Gunpei Game House", filosofía que otros compañeros, como Satoru Iwata, el cual sería futuro presidente de Nintendo, se tomaría muy en serio, dando lugar a la existencia de Nintendo DS y Wii. Mr. Yokoi tenía también historial haciendo variedad de juguetes.

Pero volvamos a Game Boy. El caso es, que después del éxito de las Game & Watch, Nintendo puso en marcha un plan para crear un sistema portátil que no estuviera anclado a un único juego, al igual que la exitosa NES, sería una máquina con cartuchos intercambiables. Estaría principalmente pensada para un público joven, pero sin perder la posibilidad de interesar a los adultos gracias a su portabilidad.

A diferencia de una consola hogareña, a la hora de diseñar un cacharro portátil hay que tener ciertas cosas en cuenta; aspectos que los que sólo alguien con experiencia caería, y como se puede demostrar por la competencia, no todos pensarían en lo que debían.

Game Boy usaba un procesador ZiLOG Z80 (8 Bits), propio de los ordenadores de los 70, y principios de los 80. Era algo antiguo para la época, y desde luego mucho menos poderoso que los ordenadores y sistemas de 16 bits que estaban por llegar (para hacerte una idea, Z80 fue lo que usó Sega Mega Drive para su audio nada más). 

Su pantalla era lo más básico que podías tener, capaz de enseñar 4 tonos y pequeños sprites moviéndose por la pantalla, la cual además tenía un distintivo color verdoso parecido al que podrías encontrar en botellas de vidrio y tenía un efecto borroso (Motion Blur) cuando la pantalla se movía. Sus capacidades sonoras eran más modestas que las de NES, con un altavoz más bien normalito, aunque con la opción de poder usar auriculares.

Su tamaño era bastante mayor que las Game & Watch, y era un cacharro parco en diseño, no por nada se la apodaba tanto entonces como ahora, ladrillo.

Game Boy que fue bombardeada en la Guerra del Golfo.
Aunque terminó más fea que el port de un juego de Squaresoft a IOS,
la desgraciada todavía funciona.

...Pero debido a todo eso, también tuvo unas enormes ventajas.

El procesador Z80, si bien nada especial para 1989, era una pieza muy bien conocida y con mucho rodaje y documentación, por lo que la creación de software no sólo podía ser más rápida, si no que además no hacía falta aprender mucho más de lo que los desarrolladores (tanto internos como "thirds") sabían ya, por lo que crear juegos en ella sería simple y barato.

La simpleza de sus gráficos y la pantalla hacía que los rallajos fueran poco importantes, pues lo que estuviera ocurriendo en el juego podía ser fácilmente visto incluso con ellos. Además, debido a su arquitectura simple, la batería duraba mucho más que en las máquinas de la competencia y requería menos pilas para hacerla funcionar.

Debido a su tamaño y su diseño, el cacharro era resistente como pocas cosas, con un plástico duro que podría sobrevivir al niño más asqueroso del mundo, a las caídas de varios pisos (visto de primera mano) revivir después de ser mojada, y poder, literalmente, sobrevivir a bombas. Esta máquina estaba hecha por y para el entretenimiento, y nadie ni nada se va a interponer en su eterna misión videojueguil.

I'LL BE BACK.

Y son precisamente esas cosas las que, irónicamente, hicieron al sistema inferior ser el ganador. La competencia era, sobre papel, técnicamente superior hasta el punto de dejar a la Game Boy como una anécdota. Pero la historia no fue como parecía que iba a ir.

Atari Lynx, que salió tan sólo unos meses después que Game Boy, tenía un hardware  relativamente impresionante para la época, pues estaba entre medias de una consola de 16 bits que de 8. Pantalla a color, retroiluminada y podía simular efectos de zoom (Aunque a costa de framerate)... Vamos, técnicamente, era un pepino.

Peeero... su horrendo tamaño, lo poco ergonómica que era por ello, lo poco que duraba la batería para lo que consumía (6 pilas AA para 4 horas, con suerte un poco más), un precio de 180 dólares y el mayor problema de todos, la escasez de juegos (Y los que había, eran ports arcade y poca cosa original) acabaron dejando a este cacharro bastante frío. Vendió 3.5 millones. La lista de títulos cancelados es casi un tercio del total sacados para el sistema... Auch.



Game Gear apareció en 1990, y era, en pocas palabras, una Master System portátil y ligeramente mejorada, y de hecho podía jugar juegos de MS con un adaptador. Tenía pantalla a color, retroiluminada, y una pantalla más grande que Lynx o Game Boy. Teóricamente estupenda.

Peeero... Aunque no tan grande como Lynx, este cacharro se ríe de la palabra "portátil" igualmente. La pantalla, aunque retroiluminada en teoría, se la tachó de mala y se llevó críticas. También gastaba 6 pilas AA para durar incluso menos que Atari Lynx, entre 3 y 4 horas. Aunque tuvo mucha campaña de marketing, a la hora de la verdad Sega dejó al cacharro muy desatendido, dejándola atrás para enfocarse en Mega Drive, y con un precio de 150 dólares, una librería de juegos que según la gente de aquella época no tenía demasiada calidad, varios de sus accesorios se molestaban mutuamente (No podías usar el Battery Pack si querías usar el adaptador de Master System, por ejemplo, y el adaptador dejaba que desear), y de nuevo, su baja portabilidad, acabaron mermando el interés de la gente por el cacharro. Vendió 10.62 millones, y podrían haber sido más si Sega la hubiera cuidado.


En último lugar, la TurboExpress. Esencialmente, es una Turbografx portátil, y de hecho leía las mismas HuCards que la Turbografx usaba. Apareció en 1990 en Japón, y 1992 en América. Su pantalla era del mismo tamaño que la Game Boy, y, tenía una pantalla LCD a color y obviamente también retroiluminada. TG-16 portátil sonaba sexy, la verdad.

Peeero... No sé ni por donde empezar con este cacharro. A ver... Debido a que se usaron capacitadores baratos, el sonido es horrendo, incluso en consolas nuevas. La pantalla era horrible, con posibilidad de pixeles muertos incluso antes de haber sido encendida por primera vez. Debido a que usaba juegos de consola hogareña, el texto podía ser imposible de leer según el juego. Carecía de memoria para guardar partidas, así que todo juego que tuviera posibilidad de guardar sufría por ello. De nuevo 6 pilas AA, pero esta vez por 3 horas con suerte. La luz de la pantalla era pobre...

Y para redondearlo todo... El precio de salida fue 250 dólares. Pero luego subió a 300... Para luego bajarlo a 250 otra vez, y terminar volviéndolo a bajar a 200. Tuvo suerte de vender algo más de un millón.



Y luego tenemos a Game Boy. Gráficos simplones. Pantalla simple. Especificaciones simples. Sin lujo ni oropel.

Pero resistente y con un tamaño aceptable, con una duración de batería que, cómo mínimo, triplicaba a la competencia (de media duraba unas 12/14 horas, aunque en ciertos sitios leo que podía llegar a más, pero no lo he experienciado yo eso) haciéndola mucho más portátil, y lo más importante, una librería masiva de juegos en comparación con sus rivales, tanto con juegos ya existentes, como experiencias nuevas y únicas (Cosa en la que TurboExpress y Atari Lynx flojeaban).

La primitiva Game Boy no sólo se encogía de hombros con cada rival lanzado al mercado, si no que sobrevivió a todas ellas por muchos años. Impresionante para un cacharro el cual no era respetado ni por algunos de los trabajadores de Nintendo (los cuales la denominaban durante su creación "Lame Boy", porque pensaban que sería un fracaso. Seguramente quedaron en ridículo horas después de su lanzamiento...).

Mirando números, si NES fue un triunfo, Game Boy fue como una conversión religiosa masiva (Sólo que menos terrorífica). Con un total de 118 millones de sistemas, era algo que no se había visto nunca antes, y se tardaría mucho en volver a ver. Cuando este cacharro pisó tierras americanas con un cargamento de un millón de consolas, se vendieron en unas pocas semanas.

Y es que, a pesar del nombre, Game Boy fue un cacharro para todos. Estudios dijeron que el 46% de los jugadores eran mujeres, y era un cacharro popular tanto con jóvenes, como con gente mayor, porque el catálogo ofrecía cosas tan dispares que había algo para los diferentes grupos de edades.

Por supuesto, ayudó que juegos como Super Mario Land y Tetris fueran juegos de lanzamiento, sobretodo porque el primero mostró que Game Boy podía, si bien teniendo en cuenta sus limitaciones, ofrecer algo propio de una consola de sobremesa en un formato portátil, y el segundo ofrecía una experiencia simple pero adictiva y rápida, combinando con una consola portátil de maravilla, y que cualquiera podría ver entretenida (Sobretodo adultos).

Robó nuestros corazones, y dinero también...

Y al puñetero cacharro, cuando ciertos bichos fantásticos aparecieron durante la segunda mitad de los 90, le dieron una segunda vida, prolongando la espera para desarrollar una sucesora por bastantes años.

Eso no significa que no tuviera revisiones, claro, aunque se hicieron tardar, todo sea dicho.

En 1996 (7 años después de la original), un nuevo modelo de Game Boy se puso a la venta, Game Boy Pocket.

GB Pocket era más ligera, más fina, venía en variedad de colores, sólo usaba dos pilas AA con una vida de 10 horas (Lo cual es una gran mejora de consumo), y lo más importante, la pantalla fue mejorada notablemente. En vez de ser una pantalla verdosa, era blanca y negra, y era mucho, mucho más limpia y clara, haciendo a Pocket una mejora completa... Excepto porque Game Boy Light salió en 1998.

Game Boy Light es muy similar a Pocket, más ligera, más fina (Aunque ligeramente más grande que Pocket), pero con el añadido de pantalla retroiluminada. Y la batería volvía a alargarse, esta vez hasta 20 horas sin luz, y 12 con ella (Usando las mismas 2 pilas). Es el mejor modelo de Game Boy clásica que existió, pero desgraciadamente sólo salió en Japón, porque...

... En 1998, también apareció Game Boy Color. Por qué ambos cacharros aparecieron el mismo año, siempre fue un misterio para mi, hasta que aprendí que GBC nació por las presiones de los desarrolladores por un sistema portátil de Nintendo que tuviera mayor potencia y color.

Y, bueno, eso es GBC. Una Game Boy más robusta (Con 8MHZ, el doble que la GB original), tres veces la memoria (32KB+16KB), con una pantalla superior (Aunque sin retriluminación, jo) además de la obvia posibilidad de tener colores. Y era compatible con todos los juegos ya existentes, los cuales podían ser jugados añadiendo colores simples, además de juegos exclusivos para este sistema, que aprovecharía las capacidades extras de la máquina, la cual tenía un modo avanzado en el que podía enseñar hasta 2000 colores a la vez, aunque pocos juegos lo usaron (The Fish Files o Alone in the Dark: The New Nightmare son los dos que conozco).


¡Yo tuve la verde!

Además, había juegos especiales de la GB Clásica que tenían paletas especiales cuando jugabas en GBC, como los Kirby, los Super Mario Land (Y Wario Land), Tetris o Pokémon Amarillo.

Gracias a GBC el catálogo de este sistema recibió un empujón grande, y la diferencia entre juegos de GB clásica y GBC puede ser notable tanto en duración, como complejidad y, obviamente nivel visual. De hecho los juegos de GBC pasaron a funcionar a 60FPS en vez de los 30 de la GB Clásica.

¿Qué ofrece la Game Boy & Color hoy día?

Sé lo que podrías estar pensando, pero no, Game Boy puede ofrecer mucho, mucho más que Pokémon, al fin y al cabo, estuvo viva 13 largos años.

Aunque siendo completamente honesto, los inicios de la consola están llenos de juegos mediocres, muchos de ellos juegos de puzle cutres o mal llevados a la portátil, y entre ellos pequeñas joyas. Con el tiempo iría consiguiendo grandes juegos y muchos de esos clásicos (Y muchos, muchos juegos sin la atención que se merecen).

Y ya que vivimos fuera de Japón, tengo que decir que de manera automática esquivamos una cantidad increíble de shovelware en forma de simuladores de Pachinko, centenares juegos de Mahjong (Hubo versiones hasta licenciadas, ¿Quieres jugar a Neon Genesis Evangelion Mahjong? ugh...), y absurdeces como los simuladores de carreras de caballo, los cuales puedes encontrar a puñados. Que trabajar en Game Boy fuera fácil y barato, unido al éxito de la máquina, provocó la creación de muchos juegos buenos al igual que muchos malos (Al igual que el shovelware de PS2 o Wii, por ejemplo), y esa es una triste realidad que pasa en todos los sistemas, sobretodo los populares.

Al menos esos ejemplos no salieron de allí, afortunadamente, pero si quieres mirar joyas olvidadas allá en Japón, te tocará sumergirte en un montón de basura que nadie jamás querrá, pero estará incordiando eternamente.

¡Y esto son unos pocos, sólo de GB original, y sólo entre la A y la M! Oh Mole Mania, how much I love ya...
Pero volviendo a lo positivo, hay mucho, mucho que disfrutar con Game Boy. El cacharro durante sus primeros pasos recibió toneladas de juegos de Puzles, ports de juegos clásicos de PC (quizás debido a su procesador Z80 usado en ordenadores), pero poco a poco empezó a tener juegos de aventura, plataformas y hasta RPGs (haciendo al cacharro muy, muy interesante para la época, ¿RPGs portátiles? Deme 10), a pesar de que los juegos primerizos eran bastante básicos.

Del mismo modo, aunque su aspecto visual sea simple, algo que ha envejecido muy, muy bien, es su música. Si bien las capacidades sonoras de Game Boy son más modestas que las de NES, eso no evitó que compositores hicieran virguerías con el ladrillo. Ya fueran las conocidas Sunsoft, Konami, Capcom o Nintendo de la 8 Bits hogareña, o gente "nueva" (Cómo HAL y sus Kirby). De hecho algunos juegos con versiones en NES y GB sonaban a veces mejor en la portátil, (Cómo por ejemplo Dr. Mario o Bonk's Adventure).



Y en fin, suficiente he hablado ya. Mucho más tarde aparecían otros cacharritos como la Wonder Swan (¡También diseñada por Gunpei Yokoi!), o Neo Geo Pocket, pero para cuando salieron el mundo llevaba perteneciendo a Game Boy durante años, así que no tuvieron demasiada atención, incluso si hicieron las cosas mucho mejor que la TurboExpress o Atari Lynx, pero esas son consolas y charlas para otro día.

Game Boy sigue siendo una consola conocida y querida, y con razón. Más allá de Pokémon, que vino para invadirnos y para no irse nunca, tiene decenas y decenas de juegos que ofrecer, y es considerada incluso a día de hoy una consola emblemática, aunque sea por su importancia en la historia de esta industria y la huella que dejó.

Gracias a la emulación su imagen sigue viva, y puede ser jugada en una infinidad de cacharros, y debido a que casi cualquier otro cacharro (o televisión) tiene mejor pantalla que la Game Boy original, se puede evitar el aspecto peor envejecido del sistema completamente.

Fue un ladrillo que llegó lejos.

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